Vínculos de la familia Urquidi con Boca Ratón generan controversia

El miércoles se dieron a conocer nuevos datos que sugieren la existencia de lazos entre María Elena Urquidi y Boca Ratón, una localidad en Florida. Esta información surge luego de que el presidente Rodrigo Paz estuviera en esa ciudad del 24 al 27 de septiembre, tras participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
El periodista Carlos Valverde compartió un documento que señala a Urquidi como propietaria de BB Construct Group LLC, una empresa ubicada en Highland Beach, una zona adyacente a Boca Ratón. Además, Valverde mencionó que el padre de la primera dama vive en esa área y que salió del país luego de la aparente quiebra de un banco.
María Silvia Trigo, periodista, reportó que en el mismo edificio de 4600 S. Ocean Blvd. también figura otra empresa familiar llamada 'Patria' Investment Capital LLC, que fue registrada a nombre de María Paola Urquidi, hermana de la primera dama. Esta empresa fue establecida durante la presidencia de Paz y la propiedad, adquirida en agosto de 2020 por 405 mil dólares, ahora tiene un valor estimado de 743 mil.
Un informe del inmueble menciona a María Elena Urquidi y varios familiares como ‘propietarios o residentes’, registrando su visita el 29 de septiembre, aunque el presidente no aparece en esta lista. Trigo también destacó que la información de BB Construct fue actualizada el 26 de septiembre, durante la estancia del presidente en Florida, aunque aclaró que no se puede asegurar que la actualización la haya realizado Urquidi.
En una publicación en Facebook, el exdiputado Tomás Monasterio afirmó tener evidencia que conecta a Carlos Mauricio Urquidi, padre de la primera dama, con Boca Ratón. Según sus datos, el suegro de Paz reside en Highland Beach en una propiedad valorada en aproximadamente 658,900 dólares. Monasterio subrayó que la simple coincidencia en los hechos no resulta suficiente para explicar esta situación.
El presidente Paz justificó su visita a Boca Ratón como el resultado de una 'decisión técnica'. Sin embargo, Monasterio cuestionó esta afirmación, indicando que una justificación técnica puede explicar un aterrizaje, pero no tres días de estancia, y exigió aclaraciones sobre qué parte del viaje fue oficial y quién asumió los costes.