jueves 29 de octubre de 2026
Mundo

Xi Jinping lidera la mayor purga en su gobierno y solicita más lealtad a su partido

Por Redacción

Durante el cierre de su principal encuentro político anual en Pekín, el Partido Comunista de China decidió expulsar a 33 de sus miembros, alcanzando un número sin precedentes de asientos vacíos en la asamblea. De los expulsados, 16 provienen del ejército, según un comunicado oficial emitido el jueves tras cuatro días de deliberaciones.

La asistencia al quinto pleno fue de 279 miembros del Comité Central, una cifra notablemente inferior a los 315 del cuarto pleno en octubre de 2025 y los 364 del tercero en julio de 2024. En este contexto, el foco de la discusión se centró en la disciplina del partido, destacando la lucha contra la corrupción como una prioridad para el presidente Xi Jinping desde que asumió el cargo en 2012.

Xi ha calificado a la corrupción como la "mayor amenaza" para el partido, y las acusaciones contra los expulsados giran en torno a "graves infracciones disciplinarias y legales", lo que ha llevado a que analistas consideren estas purgas como un medio para consolidar su autoridad.

Según el informe oficial, el partido ha reconocido que el liderazgo había estado debilitado, y se comprometió a continuar con la autodisciplina, incluso poniendo límites a su propia estructura. Este año, el organismo anticorrupción ha sancionado a cerca de 680.000 personas dentro del partido.

Impacto en el liderazgo militar

Entre los destituidos se encuentran figuras clave como el exjefe del partido en Xinjiang, Ma Xingrui, y los generales Zhang Youxia y Liu Zhenli. Este movimiento ha generado preocupaciones sobre la capacidad de liderazgo militar en un contexto donde China sigue modernizando su arsenal.

Analistas han señalado que la purga en la cúpula militar es inusual y podría afectar la preparación estratégica del país. Zhang Youxia, que también fue vicepresidente de la Comisión Militar Central, es uno de los nombres más destacados en esta reestructuración.

De cara al futuro, se anticipa un cambio generacional en la dirección del partido, con un enfoque en lealtad y disciplina, especialmente en preparación para el próximo Congreso del Partido. Se espera que Xi, quien ya ha consolidado su poder, busque mantener el control sobre la selección de nuevos líderes en los próximos años.