YPFB bajo la lupa por posible desvío de combustibles en Potosí

Recientemente, la oficina comercial de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en Potosí fue objeto de intervención por parte de personal de la sede nacional. Esta acción fue motivada por quejas de los propietarios de vehículos, quienes enfrentan largas esperas para abastecerse de gasolina y diésel, pero afirman que el suministro es insuficiente.
Los usuarios sostienen que de los siete millones de litros de gasolina que deberían llegar mensualmente a Potosí, solo el 67% es efectivamente distribuido. Por ello, exigen investigar el paradero de cerca de tres millones de litros que no aparecen en el circuito de abastecimiento cada mes.
El diputado Vladimir Díaz, quien participó en la reunión que determinó la intervención, indicó que las denuncias están ligadas a un presunto desvío masivo de combustibles. La comisión designada a la investigación se encargará de determinar cuánto combustible efectivamente llega al departamento y cómo se está distribuyendo en las estaciones de servicio.
Los choferes que tomaron las oficinas de YPFB el viernes aseguran que el combustible desviado podría estar siendo utilizado en la minería ilegal y en vehículos indocumentados, comúnmente conocidos como "chutos". Esta situación es preocupante ya que las operaciones mineras ilegales requieren grandes cantidades de gasolina y diésel para su funcionamiento.
En varios puntos del departamento de Potosí, se han identificado actividades de minería que demandan estos combustibles. Los denunciantes también resaltan que en áreas como el norte potosino operan numerosos vehículos ilegales que obtienen gasolina del circuito legal, lo que genera un gran negocio en medio de esta crisis.
Mientras persista la subvención del combustible, este se convierte en un atractivo para grupos que lo acopian y revenden a precios más altos. Los afectados piden claridad sobre cómo esas personas logran acumular grandes cantidades de gasolina, considerando que existen restricciones de compra y la necesidad de la tarjeta B-Sisa para el abastecimiento.